No sube ni baja
Con motor, una cortina trabada puede quemar el motor en pocos intentos: el motor sigue empujando contra algo que no se mueve.
¿Busca cortinas metálicas en Quilpué? Fabricamos e instalamos cortinas enrollables a medida para locales comerciales, bodegas, talleres y garajes, reparamos las que se traban o se doblaron y les ponemos motor a las que hoy se suben a mano. Se mide el vano en el lugar y el valor va por escrito antes de fabricar.
Atendemos locales de calle, galerías, bodegas, talleres mecánicos, garajes y andenes de carga. En galerías y edificios se coordina con la administración el horario de trabajo y el acceso para descargar las lamas.

Ocho servicios, cada uno para una necesidad distinta. Los que tienen página propia llevan el detalle completo en «Ver».
Estas comprobaciones ordenan el trabajo. Con eso se sabe qué se fabrica, qué se repara y qué se cambia.
Ancho del vano en tres alturas: arriba, al medio y abajo; los vanos casi nunca son rectos y la cortina se fabrica para la medida que permite que corra sin rozar.
Espacio sobre el dintel: cuánto espacio libre queda arriba para el rollo; una cortina alta enrolla un diámetro mayor y necesita más espacio o una caja por fuera.
Aplomo de las guías: verticalidad y fijación de las guías.
Zócalo y nivel del piso: que el zócalo asiente parejo en el piso; un piso desnivelado deja una rendija de un lado.
Alimentación eléctrica si lleva motor: punto de conexión y recorrido del cable hasta el motor.
Ocho problemas concretos, con lo que hacemos en cada uno.
Con motor, una cortina trabada puede quemar el motor en pocos intentos: el motor sigue empujando contra algo que no se mueve.
El roce en un costado se ve en el desgaste de la pintura de la guía. Si se deja, termina cortando las puntas de las lamas.
Si cuesta subirla desde hace meses, no es falta de fuerza: los resortes están vencidos. Se cambian y se regula la tensión.
El retroceso de un vehículo o un carro de carga deja lamas hundidas y, a veces, una guía doblada hacia adentro. Las lamas marcadas no se enderezan: se sacan por el costado y se ponen lamas nuevas del mismo perfil.
Que suba un tramo y se detenga apunta a los finales de carrera desregulados o a la protección térmica del motor cortando por sobrecarga.
En una remodelación conviene definir la cortina antes de terminar la fachada: el rollo y las guías necesitan espacio y un muro firme para anclar.
Cada línea es una decisión que se toma en la visita, con la cortina a la vista.
La decisión se toma con la cortina a la vista, no por teléfono.
El proceso es corto a propósito: un mensaje, una visita para medir o revisar, un valor por escrito y el trabajo.
No hace falta que sepa si es el resorte, la guía o el motor: basta con describir qué hace la cortina. Eso se define en la revisión.
Se revisa en el lugar, no por teléfono: una cortina que baja chueca puede ser una guía torcida, un soporte suelto o un resorte cortado de un lado.
Se entrega por escrito qué se va a hacer y por cuánto. Si al desarmar aparece algo distinto, se avisa antes de seguir.
Se prueba la cortina completa: que suba pareja, que no roce en las guías, que el zócalo asiente en el piso y que la cerradura cierre.
Preferimos explicar cómo trabajamos a repetir adjetivos. Esto es lo que se encuentra cuando nos escribe.
El ancho de arriba y el de abajo de un vano casi nunca coinciden. Por eso se mide en el lugar y no con una medida que alguien anotó hace años.
Después de medir o revisar recibe un valor por escrito con la lama, el accionamiento, la cerradura, la instalación y el retiro de lo que se reemplaza.
Una cortina con dos lamas dobladas por un golpe no necesita reemplazo: se cambian esas lamas. Un resorte cortado se cambia; no se cambia la cortina.
Una observación por WhatsApp llega a quien hizo el trabajo, no a una casilla. Se responde y se corrige.
La mayoría de las cortinas que se traban a la hora de cerrar se veían venir. Estas son las señales y los cuidados que lo evitan.
Lamas, guías, eje, resortes o motor y cierre: lo que se fabrica, lo que se instala y lo que se repara en Quilpué.
Las marcas se mencionan como referencia de los motores y componentes que instalamos y reparamos. Somos un servicio independiente: no somos el servicio técnico oficial de ninguna de ellas.
Si necesita otro trabajo en su cortina, estos tienen su detalle aparte.
Se confirma en el presupuesto. Si el local abre en una fecha fija, dígalo al principio para ordenar la agenda.
Si el trabajo se hace, la visita va incluida. Si es solo diagnóstico, tiene valor y se avisa antes.
Se conversa en la medición según el tipo de negocio.
Sí, en la mayoría de las cortinas: el motor se elige por el peso y se deja desbloqueo manual.
Todo motor que instalamos lleva desbloqueo manual: con una cadena o una manivela se libera el freno y la cortina se sube o se baja a mano. Se le enseña a usarlo el día de la instalación. También se puede agregar un respaldo con batería.
Sí, reparamos lamas, guías, ejes, resortes y cerraduras, cambiando solo la pieza que falla.
Acero galvanizado. Se oxida donde se raya o donde el agua se queda, como el zócalo; con mantención dura muchos años.
Sí, toda la comuna.
Escríbanos contando el caso. Responde quien coordina la medición.
Sí, por el trabajo hecho y las piezas puestas.
Describa lo que necesita por WhatsApp. Le confirmamos la visita y el valor sale después de medir o revisar.
Cotizar por WhatsAppQuilpué, Región de Valparaíso. Locales comerciales, bodegas, talleres y garajes de toda la comuna.
Agenda por WhatsApp. Si la cortina quedó trabada abierta, dígalo y se prioriza la visita.
Quilpué y comunas vecinas dentro de la Región de Valparaíso. Para direcciones más lejanas se confirma antes de agendar.