De la cortina nueva a medida al motor para la que hoy se sube a mano. Todos se cotizan después de medir el vano.

Cortina enrollable fabricada para su vano: lama de acero galvanizado del calibre que pide el ancho, guías ancladas al muro o al pilar, eje con resortes o motor, zócalo con topes y cerradura. Se instala, se regula y se prueba.

Cortinas trabadas, que bajan chuecas, que se salen de las guías o que ya no se sostienen arriba. Se revisa el eje, los resortes, las lamas y las guías, y se repara la pieza que falla.

Motor central, lateral o tubular según el tamaño de la cortina y el espacio disponible sobre el vano, conectado a un circuito con su protección.

Tiendas de ropa, farmacias, ópticas y locales de galería usan la microperforada para que la iluminación de la vitrina siga trabajando de noche.

En una bodega la cortina se abre muchas veces al día: se calcula el motor con margen y se agrega freno y dispositivo anticaída cuando el peso lo exige.

Recomendada una vez al año, y dos en la costa o en bodegas con polvo.

Llaves trabadas, cerraduras que no enganchan y zócalos que ya no asientan en el piso.

Reemplazo de lamas dobladas, cortadas u oxidadas y de guías torcidas o sueltas, con perfiles del mismo calibre y la misma forma que tiene la cortina, para que enrolle parejo.
Todo parte por un mensaje. No hay formulario ni central telefónica: responde quien coordina la medición.
Un mensaje con lo que pasa y dónde está el local. Si la cortina quedó abierta y no cierra, dígalo en ese primer mensaje: se prioriza.
Se revisa en el lugar, no por teléfono: una cortina que baja chueca puede ser una guía torcida, un soporte suelto o un resorte cortado de un lado.
Se entrega por escrito qué se va a hacer y por cuánto. Si al desarmar aparece algo distinto, se avisa antes de seguir.
Trabajo probado en el momento. Si algo roza o suena, se ajusta antes de irse, no en otra visita.
Ocho situaciones típicas y qué se hace en cada una. La suya probablemente está en la lista.
Si se trabó a media altura, lo primero es no forzarla. Se revisa desde afuera de qué lado está el roce y se libera la lama antes de mover el eje.
Qué hacemos: se libera la lama sin forzar, se limpia la guía, se revisa el eje y se prueba la cortina completa.
El roce en un costado se ve en el desgaste de la pintura de la guía. Si se deja, termina cortando las puntas de las lamas.
Qué hacemos: ajuste de eje, guías y lamas.
Los resortes de torsión son los que hacen que una cortina manual se levante con poco esfuerzo. Con los años pierden tensión o se cortan, y la cortina empieza a pesar lo que pesa de verdad, que puede ser más de cien kilos.
Qué hacemos: reemplazo de resortes y prueba de sostenimiento.
Un motor que zumba y no sube puede tener el freno trabado, el condensador malo o estar frenado por una cortina trabada. Se revisa primero que la cortina se mueva libre con el desbloqueo manual.
Qué hacemos: se ubica si falla el motor, el control o la cortina, y se repara eso.
Una llave trabada nunca se fuerza con alicate: se rompe dentro del cilindro. Se lubrica el cilindro y, si no gira, se cambia la cerradura.
Qué hacemos: limpieza o cambio de cerradura, ajuste del pestillo y del zócalo contra el piso.
Para un local que abre se mide el vano y se define la lama según el uso: ciega para cerrar por completo, microperforada si la vitrina tiene que verse. Se revisa también el espacio sobre el dintel para el rollo.
Qué hacemos: fabricación e instalación de cortina metálica.
Estas comprobaciones ordenan el trabajo. Con eso se sabe qué se fabrica, qué se repara y qué se cambia.
Lo que importa en una cortina es que se mida bien, que el motor sea el que corresponde y que quede probada. Esto es lo que hacemos.
El ancho de arriba y el de abajo de un vano casi nunca coinciden. Por eso se mide en el lugar y no con una medida que alguien anotó hace años.
Después de medir o revisar recibe un valor por escrito con la lama, el accionamiento, la cerradura, la instalación y el retiro de lo que se reemplaza.
El motor se elige por el peso real de la cortina con margen. Un motor chico para abaratar el presupuesto trabaja forzado y se quema antes.
Desde el primer mensaje hasta la prueba final, conversa con la misma persona y con el mismo criterio.
Lo que se repara, lo que se cambia y por qué. Sin vueltas.
| Lamas | Se reparaDos a cinco lamas dobladas o cortadas: se reemplazan por lamas del mismo perfil. | Se cambiaÓxido que atraviesa la mayoría de las lamas o perfil que ya no se fabrica. |
|---|---|---|
| Motor | Se reparaCuando el motor es del tamaño correcto para la cortina. | Se cambiaSe cambia por uno dimensionado con margen. |
| Cerradura y zócalo | Se reparaCuando el zócalo está derecho. | Se cambiaSe reemplaza el zócalo; una bajada doblada deja la cortina sin cierre. |
| Cortina completa | Se reparaMientras la cortina tenga arreglo, conviene reparar. | Se cambiaEje doblado, guías vencidas y lamas oxidadas al mismo tiempo, o cambio de uso del local. |
Reparar tiene sentido mientras el eje y las guías estén sanos. Cuando no, se dice derecho.
Lamas, guías, eje, resortes o motor y cierre: lo que se fabrica, lo que se instala y lo que se repara en Los Ángeles.
Las marcas se mencionan como referencia de los motores y componentes que instalamos y reparamos. Somos un servicio independiente: no somos el servicio técnico oficial de ninguna de ellas.
Nada de esto necesita herramientas: son cosas que usted puede mirar en cinco minutos.
Si lo suyo es otro trabajo con la cortina, entre directo a la página del servicio.
Trabajamos en toda la comuna de Los Ángeles: Los Ángeles centro, Paillihue y el resto de los sectores, más el entorno dentro de la Región del Biobío. También llegamos a Osorno, La Unión, Valdivia, Angol, Pucón, Villarrica, Temuco, Antuco, Cabrero, Laja, Mulchén, Nacimiento, Negrete, Quilaco, Quilleco, San Rosendo, Santa Bárbara, Tucapel, Yumbel y Alto Biobío, que dependen de Los Ángeles para este tipo de servicio. Fuera de la región trabajamos en Santiago, Maipú, Puente Alto y Estación Central.
Si el local está en una galería o un edificio con administración, avísenos: se coordina el horario de trabajo y el acceso para descargar.
Varía según el tamaño y el accionamiento. Cuéntenos qué necesita y le decimos el rango; nada se cobra fuera de lo confirmado.
La fecha de fabricación e instalación se acuerda en el presupuesto, según la medida y el tipo de lama. No se promete una fecha antes de medir.
Se le dice antes de agendar, sin sorpresas al llegar.
Se libera el freno con el desbloqueo y se mueve a mano. Si el local necesita abrir sí o sí, se puede agregar respaldo con batería.
Las dos cosas. En la visita se ve qué conviene y se cotiza eso.
Sí: cortinas de gran ancho y altura para bodegas, talleres, galpones y andenes, con lama reforzada, guías de mayor sección y motor dimensionado para uso intensivo, monofásico o trifásico según la instalación del recinto.
Acero galvanizado. Se oxida donde se raya o donde el agua se queda, como el zócalo; con mantención dura muchos años.
Sí, toda la comuna.
Escríbanos contando el caso. Responde quien coordina la medición.
Se responde por lo que se instaló o se reparó. Escriba al mismo WhatsApp y se coordina la revisión.
Describa lo que necesita por WhatsApp. Le confirmamos la visita y el valor sale después de medir o revisar.
Cotizar por WhatsAppLos Ángeles, Región del Biobío. Cobertura completa de la comuna, sector por sector.
Agenda por WhatsApp. Si la cortina quedó trabada abierta, dígalo y se prioriza la visita.
La comuna completa más las colindantes de la Región del Biobío, según distancia.